El pedazo de cornisa entre los edificios es el último vestigio de la casa que ocupaba el terreno hasta hace un año. Otro rasgo de la furia "constructora" que está tirando abajo muchas de las mejores y más lindas casas del barrio de Caballito.
"Esto no es una silla" Intervención de Estudiantes a partir de sillas rotas, hasta ese momento, en uso en las aulas. Patio de la Facultad de Filosofía y Letras, Universidad de Buenos Aires.
Hasta hace unos quince años podían verse en muchas calles del barrio de Flores junto a los cordones de piedra, un par de hileras del antiguo pavimento de adoquines de quebracho. Hacia los 90, todos esos bloques fueron retirados. Curiosamente, en la esquina de mi casa sobrevive el último fragmento de ese pasado que hoy se esconde bajo el cemento.